El cribado busca identificar cambios del cuello uterino en una fase en la que pueden vigilarse o tratarse precozmente.

El tipo de prueba y su frecuencia dependen de la edad, los antecedentes y las recomendaciones nacionales.

La consulta permite elegir la prueba adecuada y explicar el resultado y los pasos posteriores.

Esta información es general y no sustituye una consulta médica individual.